Cuatro semanas. Nueve programas de facturación. Todos los precios sacados de las páginas oficiales entre el 3 y el 5 de julio de 2026, ninguno copiado del blog de un revendedor. Esto es lo que encontré cuando me puse a separar el marketing de Verifactu de lo que de verdad cumple la norma.
Y empiezo con lo que ningún proveedor pone en su página de inicio: la certificación oficial "Verifactu" no existe. La AEAT no certifica, no homologa y no aprueba ningún programa. El cumplimiento se acredita con una declaración responsable que firma el propio fabricante. Cada banner que grita "¡certificado por la AEAT!" es, en el mejor de los casos, marketing descuidado. En el peor, una cortina de humo.
El calendario ya no se mueve más. Tras dos aplazamientos, el Congreso convalidó en diciembre de 2025 el Real Decreto-ley 15/2025 y dejó las fechas cerradas: las sociedades deben cumplir antes del 1 de enero de 2027 y los autónomos antes del 1 de julio de 2027. No esperes una tercera prórroga. Si facturas con software en España, vas a necesitar un sistema adaptado — y mediados de 2026 es el momento perfecto para elegir con calma en vez de comprar con prisas la próxima primavera.
En esta guía vas a ver una recomendación clara para tres perfiles: el autónomo que va por libre, la pyme pequeña que se gestiona sola y la pyme que lo manda todo a la asesoría. Guárdala en favoritos — solo la lista de precios te ahorra una tarde entera.
Metodología: precios verificados en la página oficial de cada proveedor entre el 3 y el 5 de julio de 2026, en €, sin IVA salvo que se indique. Datos normativos contrastados con el RD 1007/2023, la Orden HAC/1177/2024, el RDL 15/2025 (BOE del 3 de diciembre de 2025, convalidado por el Congreso el 11 de diciembre) y la sede electrónica de la AEAT. He evaluado: preparación real para Verifactu, límites de facturas, honestidad del precio, colaboración con la asesoría y margen para crecer.
Qué exige Verifactu de verdad — y los plazos reales de 2027
Un poco de contexto antes de los programas, porque la mitad de las malas compras que he visto nacen de entender mal la norma. Verifactu viene del Real Decreto 1007/2023 y de las especificaciones técnicas de la Orden HAC/1177/2024. Regula el software con el que facturas — el llamado SIF (sistema informático de facturación). Tu programa tiene que:
- Generar un registro de facturación inalterable por cada factura, encadenado por huella (hash) al anterior, de forma que nada se pueda borrar ni retocar sin dejar rastro
- Mantener un registro de eventos de lo que hace el programa (emitir, rectificar, exportar)
- Imprimir un código QR en cada factura (de 30×30 a 40×40 mm, norma ISO/IEC 18004) que permita verificarla contra la AEAT
- Funcionar en una de dos modalidades: *modo VERIFACTU, enviando cada registro a la AEAT en tiempo real, o modo no VERIFACTU*, guardando los registros firmados en local, listos para una inspección
En modo VERIFACTU la factura lleva la leyenda "Factura verificable en la sede electrónica de la AEAT"*. Casi todos los proveedores en la nube activan este modo por defecto — y tú también deberías. Enviar los registros sobre la marcha significa menos obligaciones de custodia local y menos que explicar si Hacienda llama a la puerta.
¿Los plazos? Han bailado dos veces y eso confunde a todo el mundo. Las fechas originales eran julio de 2025. El Real Decreto 254/2025 las llevó a 2026. Y el RDL 15/2025 — publicado en el BOE el 3 de diciembre de 2025 y convalidado por el Congreso el 11 de diciembre — fijó el calendario definitivo: 1 de enero de 2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y 1 de julio de 2027 para autónomos en IRPF, contribuyentes del IRNR con establecimiento permanente y entidades en atribución de rentas.
¿Quién se libra? Las empresas que ya declaran por el SII (grandes contribuyentes, grupos de IVA, REDEME) y los negocios bajo los regímenes forales del País Vasco y Navarra, que tienen sus propios sistemas (TicketBAI, y Batuz en Bizkaia). El resto del territorio común, dentro.
Y el palo: el artículo 201 bis de la Ley General Tributaria fija una multa de 50.000 € por ejercicio por usar software de facturación no adaptado — aunque no hayas ocultado ni un euro de ingresos. Para los fabricantes, hasta 150.000 € por ejercicio. Esa multa es el motivo de esta guía. Si quieres el análisis normativo completo, mira la guía de cumplimiento de Verifactu.
Cómo he ordenado estos 9 programas
Hoy todos los proveedores dicen ser compatibles con Verifactu, así que "compatible con Verifactu" dejó de servir para distinguirlos hace meses. ¿Qué los separa de verdad?
Cinco cosas. Honestidad del precio — ¿el precio anunciado es el real, o un asterisco de facturación anual lo duplica? Límites de facturas — varios venden planes baratos con topes de unos cientos de facturas al año, escondidos en la letra pequeña. Modalidad de envío — ¿el programa funciona en modo VERIFACTU por defecto, o te deja a ti gestionando registros firmados? Acceso para tu asesoría — ¿puede entrar tu gestor sin pagar otro usuario? Y margen de crecimiento* — qué pasa cuando se te queda corto facturar y necesitas stock, proyectos o nóminas.
Un filtro más: solo he incluido programas con precio publicado o con plan gratuito de verdad. Si la página de precios dice "contacta con ventas", fuera de la lista. Eres autónomo o pyme — tu tiempo vale más que una llamada comercial de 40 minutos.
Holded — el todoterreno para pymes pequeñas
Holded es el programa que más acabo recomendando a pymes españolas de entre 2 y 20 personas, y esta comparativa no lo ha cambiado. Es facturación más contabilidad real, CRM, proyectos y almacén en un solo sitio, y Verifactu viene incluido en todos los planes sin coste extra — Holded es además colaborador social de la AEAT, así que los registros salen en modo VERI*FACTU con el certificado de Holded si no subes el tuyo.
Precios verificados en julio de 2026 (facturación anual, sin IVA): Plus a 7,50 €/mes (tope de 250 facturas al año), Básico a 14,50 €/mes (1.000 facturas, 2 usuarios), Estándar a 29,50 €/mes (3.000 facturas, 4 usuarios), Avanzado a 49,50 €/mes y Premium a 99,50 €/mes. ¿Pagas mes a mes? Todas esas cifras se duplican — el Básico pasa de 14,50 € a 29 €. Es el salto anual-mensual más agresivo de toda la comparativa, así que haz la cuenta antes.
Ojo con los topes de facturas. Las 250 anuales del plan Plus suenan holgadas hasta que descubres que cuentan también los presupuestos convertidos y las rectificativas. Un autónomo que factura a 25 clientes al mes se lo come en octubre. Dimensiona un plan por encima de tu instinto.
Para quién: una pyme que quiere facturación, contabilidad y algo de CRM en una sola suscripción, con acceso gratuito para su asesoría desde el plan Básico. Si vienes de Odoo o dudas entre ambos, lee antes la comparativa Odoo vs Holded.
Quipu — para autónomos que sufren con los trimestrales
Quipu se construyó alrededor de una promesa simple: tú facturas, él te rellena los modelos. La previsión de impuestos en tiempo real te enseña cómo se van acumulando el modelo 130 y el 303 conforme entran facturas y gastos — la función que más me mencionan los autónomos que lo usan, porque mata el susto trimestral.
Precios verificados en julio de 2026 en getquipu.com: Starter a 168 €/año (sale a 14 €/mes; 17 €/mes si pagas mensual), Solution a 300 €/año (equivale a 25 €/mes) y Premium a 588 €/año (49 €/mes). Quipu lanza promociones del 50% con frecuencia, así que el precio del checkout suele parecer menor — toma las cifras de arriba como el coste estable. Todos los planes están adaptados a Verifactu, las facturas son ilimitadas incluso en Starter, y Starter incluye 30 escaneos automáticos de documentos al mes.
Los límites están en otro sitio: la conexión bancaria y la conciliación de verdad empiezan en Solution, y la conciliación automática solo llega en Premium. Para un autónomo de servicios con una cuenta bancaria, Starter da de sobra.
Para quién: autónomos y micropymes que presentan sus propios trimestrales y quieren que el software cargue con la parte fiscal. Si tu asesoría presenta por ti, parte de lo que pagas se queda sin usar — mira antes Billin o Contasimple.
Billin — facturas ilimitadas al precio mínimo
Billin, hoy parte del grupo italiano TeamSystem, gana la guerra del precio puro: Básico a 6,60 €/mes con pago anual (8 € mensual), Pro a 12,50 €/mes (15 € mensual) e Ilimitado a 20 €/mes (24 € mensual), todo sin IVA. Y aquí viene lo que me sorprendió: las facturas son ilimitadas en todos los planes, también en el Básico — y los presupuestos, albaranes, tickets y rectificativas, igual. Verifactu, Facturae e incluso TicketBAI vienen incluidos de serie.
¿Qué compras entonces en los planes superiores? Sobre todo flujo de trabajo: facturas recurrentes, captura de gastos, multiusuario y mejor seguimiento de cobros. La capa de cumplimiento es idéntica desde los 6,60 €.
El peaje es la profundidad. Billin es un programa de facturación, no una suite contable — sin cuenta de resultados, sin libros, sin preparación de modelos. Lo normal es combinarlo con una asesoría que lleve el resto. Para muchos autónomos, ese reparto de tareas es exactamente el que ya tienen.
Para quién: cualquiera cuyo requisito sea "facturas legales, ilimitadas, al mínimo coste" y cuyo gestor se encargue de lo demás. Por 79,20 € al año, difícil discutirle nada.
Cegid Contasimple — el mejor plan gratuito con recorrido
Contasimple — ahora Cegid Contasimple tras su compra — tiene algo que ninguno de los grandes iguala: un plan gratuito para siempre que incluye Verifactu. La trampa es el tope duro de 12 documentos al año en el plan gratis, que lo hace viable solo para quien factura de uvas a peras: el autónomo con un proyecto secundario, el propietario que emite una factura al trimestre, el consultor con dos clientes.
Planes de pago, verificados en julio de 2026: Profesional a 10,95 €/mes con pago anual (12,95 € mensual) y 500 documentos al año, y Ultimate a 15,95 €/mes (19,95 € mensual) con documentos ilimitados. El Profesional incluye presentación de impuestos, y a ese precio le come terreno a Quipu por unos euros — aunque su vista fiscal está menos pulida.
Que detrás esté Cegid importa más de lo que parece. El cumplimiento de Verifactu es un blanco móvil — la AEAT sigue publicando aclaraciones técnicas — y una herramienta diminuta de dos personas puede quedarse atrás. Contasimple vive dentro de uno de los mayores grupos europeos de software de gestión; las actualizaciones normativas llegan sin que tú pienses en ellas.
Para quién: quien emite poquísimas facturas, en el plan gratis; y autónomos con presupuesto ajustado, en el Profesional con modelos incluidos.
FacturaDirecta — el minimalista honesto
FacturaDirecta es una empresa española pequeña que lleva más de una década haciendo facturación online sencilla, y se nota en la contención del producto: sin CRM pegado con celo, sin carrusel de ventas cruzadas — facturas, gastos y una interfaz que tu gestor entiende en cinco minutos.
Precios según su comparativa oficial, julio de 2026: un plan gratuito con facturación básica, y después Básico a 10 €/mes, Avanzado a 20 €/mes y Total a 40 €/mes, más IVA. Verifactu está cubierto en todos los planes, gratuito incluido.
¿A qué renuncias? A ecosistema: menos integraciones que Holded, sin previsión fiscal como la de Quipu y una galería de plantillas más corta. ¿Qué ganas? Un programa que hace una sola cosa sin ruido, de un proveedor con años de historial sin marear a sus usuarios con los precios.
Para quién: autónomos y pymes pequeñas que valoran la sencillez por encima de las funciones y quieren un plan gratis que no sea una prueba de 14 días disfrazada. Si facturas como freelance y quieres una comparativa más amplia, mira la guía de software de facturación para freelancers.
Sage 50 y Sage Active — para la pyme que vive de su asesoría
Si tu negocio funciona al ritmo de "se lo mando todo a la asesoría a fin de mes", el ecosistema Sage probablemente ya está en tu vida — miles de despachos españoles trabajan con Sage Despachos. Sage 50 es el paquete clásico de pyme: contabilidad completa más facturación, vendido a través de partners, con la edición Essential desde 45 €/mes (contrato anual, sin IVA, 1–2 usuarios). La suscripción incluye las actualizaciones normativas — Verifactu, TicketBAI, Facturae — que es justo lo que pagas con ese sobreprecio.
Sage Active es la línea cloud más reciente para micropymes: Starter a 25 €/mes (sin IVA) cubre 1 empresa y 2 usuarios con hasta 300 facturas, y el usuario extra cuesta 5 €/mes. Un detalle: solo está disponible en territorio común — ni País Vasco, ni Navarra, ni Canarias, ni Ceuta y Melilla.
¿Es Sage excesivo para un autónomo? Totalmente. El valor aparece cuando tu contable trabaja de forma nativa con ficheros Sage y la entrega mensual pasa de una caja de zapatos llena de PDF a una sincronización.
Para quién: pymes cuya asesoría ya está en el mundo Sage, y negocios que prefieren un proveedor cuyo departamento de cumplimiento normativo es más viejo que la mitad de las startups de esta lista.
a3factura — si tu asesoría vive en el mundo a3
La misma lógica vale para a3factura, de Wolters Kluwer, con precio desde 9,95 €/mes según el marketplace oficial de a3. La suite a3 (a3innuva, a3ASESOR) domina una parte enorme de las asesorías españolas, y a3factura es la pieza de facturación del lado del cliente que alimenta directamente el sistema de tu gestor. Soporta las dos modalidades, con el envío automático VERI*FACTU como opción recomendada.
El precio de entrada publicado es competitivo, pero la estructura completa de versiones no está abierta al público — las configuraciones más completas se presupuestan a través de Wolters Kluwer o sus partners. Esa opacidad no me gusta nada, y es la razón de que a3factura no esté más arriba pese a ser un buen producto.
Para quién: negocios cuya asesoría lo pide expresamente. Si tu gestor trabaja en a3, la integración os ahorra horas a los dos cada mes, y eso vale más que cualquier lista de funciones. Si no — elegid entre los de arriba.
Odoo — cuando facturar es solo el principio
Odoo es el bicho raro de la lista: un ERP completo donde la facturación es una app entre ochenta. Precios verificados en odoo.com en julio de 2026: Standard a 19,90 €/usuario/mes con pago anual (24,90 € mensual), Custom a 29,90 €/usuario/mes (37,40 € mensual) y el plan One App Free a 0 € para una sola app. La localización española cubre Verifactu — con módulo oficial en Enterprise y un módulo OCA bien mantenido para la edición Community.
Cuidado con la cuenta, eso sí. El precio por usuario más la implantación convierten a Odoo en una inversión muy distinta de un programa de facturación de 10 €/mes. La licencia suele ser solo el 15–25% de lo que una pyme gasta de verdad cuando un partner lo monta bien. Lo desgrané entero en la guía de Odoo en España: Verifactu, SII y nóminas.
Para quién: pymes desde unos 5 usuarios que necesitan almacén, fabricación, proyectos o eCommerce en el mismo sistema, y que están dispuestas a tratarlo como un proyecto de implantación y no como una casilla de suscripción. Para facturar y nada más, Odoo es un camión para repartir una carta.
La app gratuita de la AEAT — la opción de 0 € con aristas
Desde octubre de 2025 la AEAT ofrece su propia *aplicación gratuita de facturación VERIFACTU en la sede electrónica. Entras con Cl@ve Móvil, certificado digital o DNI electrónico y emites facturas totalmente conformes que van directas a los sistemas de la AEAT. No hay límite de facturas** — ni anual, ni mensual. Para el perfil adecuado, es la opción racional — y cuesta cero para siempre, no durante 30 días.
Ahora las aristas, sacadas de la propia documentación de la AEAT:
- Toda factura necesita un destinatario identificado — no puedes emitir facturas simplificadas (tickets), lo que descarta casi cualquier comercio B2C
- Los registros no se pueden exportar a otro sistema — si más adelante te pasas a un software comercial, tu historial se queda encerrado en la app
- Sin control de cobros — la app no sabe si una factura está cobrada, pendiente o vencida; acabarás con una hoja de cálculo aparte
- Sin automatización — ni facturas recurrentes, ni integraciones, ni API
- Regímenes especiales de IVA excluidos — bienes usados, agencias de viajes, grupos de IVA y ciertos esquemas de mediación no pueden usarla
¿Mi lectura honesta? La app de la AEAT encaja con el autónomo que emite un puñado de facturas al mes a empresas identificadas, quiere coste cero y busca la máxima tranquilidad ante una inspección. En el momento en que necesites tickets, control de cobros o llevarte tus datos, se te ha quedado pequeña — y la imposibilidad de exportar hace que quedarse pequeña duela. Tenlo en cuenta antes de confiarle tu historial de facturas.
Comparativa de precios de un vistazo (julio de 2026)
Todos los precios vienen de páginas oficiales, con facturación anual donde existe, sin IVA:
- App gratuita de la AEAT — 0 €, facturas ilimitadas, solo destinatarios identificados, sin exportación
- Cegid Contasimple — gratis (12 documentos/año); Profesional 10,95 €/mes; Ultimate 15,95 €/mes
- Billin — Básico 6,60 €/mes; Pro 12,50 €/mes; Ilimitado 20 €/mes — facturas ilimitadas en todos los planes
- a3factura — desde 9,95 €/mes (versiones completas, bajo presupuesto de Wolters Kluwer)
- FacturaDirecta — plan gratis; Básico 10 €/mes; Avanzado 20 €/mes; Total 40 €/mes
- Quipu — Starter 168 €/año (≈14 €/mes); Solution 300 €/año; Premium 588 €/año — facturas ilimitadas
- Holded — Plus 7,50 €/mes (250 facturas/año); Básico 14,50 €/mes; Estándar 29,50 €/mes; en pago mensual, el doble
- Sage Active — Starter 25 €/mes (300 facturas); Sage 50 — Essential desde 45 €/mes
- Odoo — Standard 19,90 €/usuario/mes anual; Custom 29,90 €/usuario/mes; One App Free 0 €
Mi recomendación por perfil
Después de cuatro semanas con los nueve, esto es lo que yo elegiría:
Autónomo que presenta sus propios impuestos: Quipu Starter por 168 €/año. La previsión fiscal en tiempo real justifica la diferencia con Billin — un solo error evitado en un trimestral paga años de suscripción. Si cada euro cuenta y tu asesoría presenta por ti, Billin Básico a 6,60 €/mes te da facturas legales ilimitadas por menos que un menú del día.
Autónomo con menos de 12 facturas al año: Cegid Contasimple gratis, o la app de la AEAT si todos tus clientes son empresas identificadas y aceptas quedarte sin exportación. Pagar 30 €/mes para facturar dos veces al trimestre es la forma en que los proveedores de software se compran barcos.
Pyme pequeña (2–15 personas) que se gestiona sola: Holded Básico o Estándar. Facturación, contabilidad, acceso para tu asesoría y Verifactu en todos los planes, con margen para añadir almacén y proyectos sin cambiar de plataforma. Eso sí: dimensiona el tope de facturas con honestidad y paga anual — el precio mensual es el doble.
Pyme con contable externo que lleva los libros: adáptate a su ecosistema. ¿Asesoría en Sage Despachos? Sage 50 Essential (45 €/mes). ¿Asesoría en a3? a3factura. La integración elimina el trasiego mensual de documentos, y esa ganancia operativa pesa más que ahorrarte 20 € en un programa con el que tu contable tendrá que pelearse.
Pyme en crecimiento que necesitará más que facturación: Odoo Standard, planteado como una implantación seria con un partner español.
Si te llevas una sola idea de esta guía, que sea esta: la multa por software no adaptado es de 50.000 € por ejercicio, los plazos — 1 de enero de 2027 para sociedades, 1 de julio de 2027 para autónomos — están convalidados y son definitivos, y las opciones conformes más baratas cuestan entre 0 € y 7 € al mes. La relación riesgo-coste de seguir esperando ya no tiene ninguna lógica.
Errores comunes que conviene evitar
Cuatro fallos que veo repetirse en migraciones reales:
- Fiarse de sellos "certificado por la AEAT". Esa certificación no existe — el cumplimiento se apoya en la declaración responsable del fabricante. Pídesela al proveedor; uno serio te la manda el mismo día.
- Comprar con el precio de promoción. La mitad de estos programas enseñan por defecto precios con 50% de descuento o con pago anual. Calcula el coste del segundo año antes de comprometerte, no el de la pantalla de pago.
- Ignorar los topes de facturas. Holded Plus (250/año), Contasimple Profesional (500/año) y Sage Active Starter (300) tienen límites duros. Contad las facturas del año pasado — rectificativas incluidas — antes de elegir plan.
- Esperar a diciembre de 2026. La cola de alta de todos los proveedores estará saturada el mes antes del plazo de las sociedades, exactamente como pasó con el SII en 2017. Migrar tu historial con calma en 2026 cuesta una fracción de hacerlo corriendo.
Un último paso práctico: elijas lo que elijas, emitid una factura de prueba en modo VERI*FACTU durante el periodo de evaluación y escanead el QR vosotros mismos contra la página de verificación de la AEAT. Dos minutos, y habréis comprobado más que la mayoría de compradores en toda su vida. Para un despliegue por fases, el checklist de implementación de Verifactu recorre el proceso entero, y si quieres la metodología de selección a fondo, mira cómo elegir software Verifactu.
Precios verificados entre el 3 y el 5 de julio de 2026 en las páginas oficiales. Verifactu es un blanco normativo en movimiento — revisa precios y las notas técnicas de la AEAT antes de firmar nada anual.